Una gota de agua sin duda no es lluvia. Pero existen situaciones donde -por circunstancias internas o ajenas- las empresas sufren por falta permanente de liquidez, pérdida de crédito ante proveedores o se ven obligados a rechazar pedidos por no poder comprar materias primas. También pueden ocurrir singularidades como huelgas, demandas de trabajadores, sanciones impuestas por las autoridades, y otros eventos inesperados, que dificulten el cumplimiento puntual de los gastos y obligaciones de la empresa.

En Serrano, Figueroa & Rueda contamos con experiencia en la negociación de acuerdos de pago con los acreedores, ya sea de manera particular o mediante un proceso de reorganización empresarial a través de la Ley 1116 de 2006, el cual actúa como un paraguas ante la lluvia de demandas, embargos y requerimientos de cobro. No espere a estar completamente empapado.